martes 15 de diciembre de 2009

tarea para mañana

Hola, recuerdo que la tarea para mañana era buscar poesía saharahui, esta vez hombres o mujeres. Además había que sacar la partitura del poema de Alberto Porlan. Vamos, buscarle los acentos o el ritmo. Voy a buscar algo o me veo sin la tarea hecha.

Eva.

domingo 13 de diciembre de 2009

EL HIMNO NACIONAL ES UN POEMA ANDALUSÍ




Después de todo, el viaje a Granada sigue dando de qué hablar...

Increíble pero cierto. El himno nacional de España, la famosa Marcha Granadera , es una composición islámica del místico andalusí Avempace. No hay margen para la duda. La pieza original está en internet y cualquiera puede deleitarse escuchando la extraordinaria recomposición que han realizado los musicólogos Omar Metiou y Eduardo Paniagua. (escuchar)

Se trata de la Núba al-Istihal de Ibn Báya (conocido también como Avempace) y data del siglo XI. El importantísimo descubrimiento se produjo por accidente, después de grabada la pieza, en el seno de la pequeña comunidad de Medinat Sabora en una noche dedicada a la reflexión y el recuerdo. Acompañaban la meditación con un CD y de repente alguien gritó: “¡es el himno nacional de España!”. Posteriormente, Chapi Pineda, conocido músico andaluz, confirmó el descubrimiento.

Al fin, un himno diferente, que habla del amor con un mensaje trascendental y místico que puede ser aplicado a cualquier tipo de belleza, de la tierra, del espíritu, del alma y del cuerpo. Que lo disfruten.

LETRA (Traducción):

"Acaso la perfección de la belleza
no te dejó ver el cansancio de mi mente.
Aquel que te envió me respondió
con la somnolencia de mis párpados.
seguí con las hermosas y vivo esclavo de mis deseos.
¡Si pudiera ver con mis propios ojos a mi Señor!,
¡ay! Si pudiera verlo.

Contemplar tu belleza vivifica mi corazón,
compadécete, tú que das la vida al desfallecido,
tu amor me agotó.
Tu belleza hermosa, por su hermosura es bella,
guía y seductora, locura para el que agoniza de amor.
Aquello que era guía se convirtió en un sueño,
y antes de caer en el amor, él me dominó,
me venció y gozó con su dominio,
penetrando en mi cuerpo.
Quise ser sumiso y no atendió mi deseo.
Si me hubiera escuchado, o hubiera estado cerca de mí,
con su ayuda me habría rescatado.
Contemplar tú belleza vivifica mi corazón,
compadécete, tu que das vida al desfallecido,
tú amor me agotó.”

sábado 12 de diciembre de 2009

Ay amor...¡¡¡¡

Ay amor¡¡¡¡

Quiero que dejes
que me esconda,
juguetona,
debajo de las sombras
de los cuerpos de los gatos que,
silenciosos,
mis piernas ronronean.

Quiero que escuches los jadeos
que ensordecen las palabras
y que no me mires
si no es para sentir el latido
de mi sexo
en tus pieles de cordero.

Quiero que me dejes chuparme los huesos
con tus lenguas
y provocar el transcurso de mi sangre.
Que desmenuces con tus dedos
los átomos que me componen
y me descompongas.
Que agonice con tus venidas
y que resucite con tus marchas.

Quiero que la voz que me susurres
me nuble las entrañas,
me arranques la piel
y me lamas.
Que huelas el celo de las gatas
que se acomodan en el muro de mi casa
y te escondas debajo de mi falda.

Que desees convertirte en escamas
de los peces que duermen en mi cama.

Ay amor....
Quiero que no me busques,
que no me busques ni que me encuentres,
que no me encuentres
si no es para olvidarme.

Dolor de dientes.


Antier me dio un dolor de dientes. Un dios neurálgico apretó sus dedos índice y pulgar, mi cráneo en medio. Asistí al rito de otro dios de blanco impoluto. Su magia giratoria trepanó mi diente y sacó el mal. El dios neurálgico aflojó los dedos, y entonces por fin pude pensar, y recordé al dios supremo; il capo di tutti gli dèi, a buen recaudo en sus catedrales, vestido de pan de oro y envuelto en aromas de incienso. Y recordé otros dolores de dientes: en el altiplano andino, o en las dunas saharauis, o en el Sahel africano, o a punto de embarcar hacia la promesa del norte... pero sin dioses blancos a los que encomendarse.

Dientes, dientes, dientes… millones de dientes y de dolores.

viernes 11 de diciembre de 2009

Una pared color vainilla contra la senda del tiempo

Entre una cosa y otra, no os he podido leer mi ejercicio del primer día del nuevo curso (el de elegir un poema que me hubiera llegado a la fibra sensible y escribirle una respuesta), como no aguanto más os lo dejo aquí. Como soy y he sido poco lector de poesía, decidí elegir una canción de los Celtas Cortos. Leyendo la letra, desde el punto de vista poético, no es gran cosa (no tiene unos recursos literarios sorprendentes ni nada, es más bien previsible), pero poniéndole música, mejora considerablemente, y llega a la fibra, y más allá. Al menos a mí me llegó en su día. Y he querido responder a aquella canción recreando la época en que la descubrí.


La letra completa está aquí:
http://www.areademusica.com/letras/2303.php



Una pared color vainilla contra la senda del tiempo

A veces la memoria saca fuera los balones que el olvido,
gracias a una certera asistencia del tiempo, le va metiendo.
Y a dos manos los precipita de nuevo al partido de la vida.
(Anónimo)

Una vieja pared color vainilla ve salpicar su rostro sobrio y ortopédico, de redondas pecas negras con hechuras de pepinazo. A la vieja pared la protege un zubizarreta chiquilicuatro con las manos enguantadas de rojo chut. Cada gol presume de estruendo y de bronca de la vieja del segundo: ¡Ni dormir la siesta la dejan a una! Las hormigas, hinchas sin invitación a la contienda, rugen en sus galerías subterráneas, no se sabe si en señal de protesta, o porque tienen sintonizadas sus antenas al partido que se juega sobre sus techos. Todos los jugadores se sienten en primera división y sueñan céspedes más grandes, más verdes, mientras que sus rodillas los sueñan más mullidos. Todos menos uno que se queda atrás, sólo y en la defensa. Este uno, carne de banquillo, compañero ideal de los chupones, este uno, más gordito y blandengue, sueña más bien con las dos rebanadas de pan chorreadas de mantequilla que pitan el medio tiempo. Las dos rebanadas que le saquen de su perpetuo fuera de juego.

En esto que el tiempo les traiciona, les engaña, les hace una filigrana. Y pasan muchas, muchas tardes, y los partidos se van volviendo pachangas, y sin darse cuenta dejan de darle al balón, y se ven sentados en el banco de la misma pared color vainilla, vieja pero con menos pecas negras; o en el suelo que ya no es ni el Nou Camp, ni el Bernabeu, sino el suelo duro del patio del barrio. Ahora charlan de otras cosas, sueñan de otros sueños. Y estos sueños dejan de ser eléctricos, aventureros, descarados, granujas y se vuelven acuosos, tímidos, humeantes, circenses, escurridizos… El fútbol necesita un sustituto que les moldee sus sinvivires melancólicos, que rebosan apetitos por desatar. Y entonces del banquillo sale la música. “¿Tú escuchas los cuarenta?” dice uno “Los Celtas han sacado un disco en directo” sigue otro “Mi hermano lo tiene, la canción Veinte de abril está guapa” replica un tercero. El cuarto lanza un libre directo “¿Habéis visto en la tele a la Maria Carey? Está buena, ¿ehn?” Y a pesar de los cambios en la alineación de sus sentires, de sus emociones, cuando llega el atardecer los siguen llamando las madres, porque se va a enfriar la comida. El gordito, aún viendo que se hace tarde y que sería mejor volver a casa, prefiere quedarse a ver el atardecer, porque ha encontrado un pasatiempo mucho más útil que el fútbol. Ponerse a pensar. Hay otro al que tampoco le apetece irse todavía. Este otro, más larguirucho, con el garbo de una espiga y aquel uno forman el tándem perfecto para retahilar deseos por cumplir. Y los dos se ponen a charlar y se les van las horas, subiendo santos al cielo. Que si las mates son un coñazo, que si no me dejan más de las doce, que si el año que viene el instituto a ver qué pasa, que si los pelos en la barba y en no sé donde, que si las niñas… Ay, las niñas, que ya no lo son tanto… Rezando por sus julietas se les echa encima la noche, que les regala un capote de estrellas para que cuelguen allí sus sueños. Y ya de vuelta a casa, el gordito se mete en la cama, y se arropa con los sueños de estrella y con el fogoso deseo que agita sin parar el corazón… y a veces también la mano. La noche pita el fin del partido y el inicio de otro. Queda atrás la pared vieja y amarilla, y empieza la senda del tiempo.

David

jueves 10 de diciembre de 2009

video



Algunos recuerdos en imágenes,
saludos a todos.

Vigía de Piedra

Vigía de piedra

Piernas ardiendo en mitad de la cuesta
Con golpes tribales que anuncian subir.
En labios partidos y palabras secas
Se ahogan mis ganas en rojo latir.

Medina Sidonia, vigía de piedra.
Templo sobre templo, peñasco sin voz.
Capricho de hombres, capricho de guerras
Alfombra verdosa y ojos de halcón.

Me sabes a soles que bañan los mares
Tu altura alimenta mis ganas de huir.
Y tras esas torres de tus catedrales
Lejana en la sombra se oculta Gadir.

Tus calles cerradas como laberintos,
Han dado a los hombres severa lección.
Con ojos de muerte pintaste los gritos
Y ante tu mirada cesó la invasión.

Medina Sidonia, vigía de piedra.
Templo sobre templo, peñasco sin voz.
Capricho de hombres, capricho de guerras
Alfombra verdosa y ojos de halcón.

Ricardo Mena

LA CASA CON LIBROS
















Rutas, caminos, senderos
libros, libros y más libros
música, vino y danzas
y mañana buen levante
para andar nuevos caminos,
libros, libros, que no falten...










domingo 6 de diciembre de 2009

La Gran Ausente


La poesía de Gloria Fuertes es la misma vida,
es todo,es profundidad, es franqueza, es abismo,
es ternura, es dureza, es paciencia, es...vida.

Creo que debería de ser estudiada, leída, amada
y recordada por siempre.

AL BORDE

Soy alta,

en la guerra

llegué a pesar cuarenta kilos.

He estado al borde de la tuberculosis

al borde de la cárcel,

al borde de la amistad,

al borde del arte,

al borde del suicidio,

al borde de la misericordia,

al borde de la envidia,

al borde de la fama,

al borde del amor,

al borde de la playa,

y poco a poco me fue dando sueño,

y aquí estoy durmiendo al borde,

al borde de despertar.

Gloria Fuertes



Una vez intenté imitarla y le dediqué el poema
que sigue a continuación,(que algunos ya conoceis)
con todo mi respeto y cariño, después de tanto leerla.


A GLORIA FUERTES

El Niñito Nomecome
Tiene piel de Toblerone,
De melocotón ya viejo.
No usa pata de conejo,
No se mira en el espejo.

El Niñito Nomecome
Tiene ojos de botones,
Y otro tiene en el ombligo
Que se mira, ¡ no te digo!.

El Niñito Nomecome
Los zapatos no se pone,
Tiene aires de pobreza,
No se peina la cabeza,
No hace uso de razones.


El Niñito Nomecome
No se queja, no dispone,
No me llora, ni propone,
Y no sueña por las noches,
Ni se aburre, ¡es que ni tose!,
Ni me pide explicaciones.

El Niñito Nomecome
No me come,
No me come,
Se nos muere
Y no me come.


Me gustaría que tuvieseis en cuenta
su poesía adulta.

Un Saludo. moy.

jueves 3 de diciembre de 2009


¿Para qué sirve el arte?

Para darnos la breve pero fulgurante ilusión de la camelia, abriendo en el tiempo una brecha emocional que parece irreductible a la lógica animal.

¿Cómo surge el Arte?

Nace d e la capacidad que tiene la mente de esculpir el ámbito sensorial.

¿Qué hace el Arte por nosotros?

Da forma y hace visibles nuestras emociones y, al hacerlo, les atribuye este sello de eternidad que llevan todas las obras que, a través de una forma particular, saben encarnar el universo de los afectos humanos.

Muriel Barbery, la elegancia del erizo, Pg. 225.

¿Hablamos d e poesía?...........Fita

Glorias de la poesía femenina

Aquí os dejo la lista de mujeres que han entrado en nuestros objetivos poéticos a partir de ayer, y aquí se quedarán...
-EDELMIRA AGUSTINI
-CAROLINA CORONADO
-CARMEN NATALIA MARTÍNEZ BONILLA
-ELENA MARTÍN VIVALDI
-JOSEFINA VICENS
-ROSARIO CASTELLANOS
-ALFONSINA STORNI
-WALADA BINT AL MUSTAKFI
-MARÍA GERTRUDIS HORE
-CATALINA CLARA RAMÍREZ DE GUZMÁN
-JUANA INÉS DE LA CRUZ
Ahora a por las yogurinas, jijiji.
Ra

 
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